(Antes de nada quiero decir que todo el mundo pasa por
momentos malos y buenos; todas las parejas tienen crisis y a veces rupturas.
Ellos como pareja pueden pasar por cada una de las fases pero eso no cambia el
hecho de que todo eso que nos transmiten, todo el amor que se profesan vaya a
cambiar de un día para otro. Yo creo en un final feliz, quizás no hoy, ni este
mes o este año. Pero si algún día. Mientras eso ocurra, estaré aquí confiando y
apoyándolos a ambos)
Y se
hacen las 21:40. Creo que es la primera vez que estoy preparada a tiempo. Doy
vueltas y vueltas alrededor de la habitación mirándome al espejo cada vez que
paso por delante. Dudo mil veces más si cambiarme de ropa pero después de los 6
cambios anteriores me di por vencida sabiendo que si seguía así no salía de
casa. El elegido había sido un vestidito negro informal, nada exagerado ni de
fiesta porque ni siquiera sabía donde íbamos a ir a cenar; el pelo suelto y
ondulado.
Los minutos pasaban y yo seguía igual, un flan con patas. Mi
madre que había pasado por el umbral de la puerta un par de veces no se
conformaba con mi contestación de “cena con amigas” cuando me preguntaba que
planes tenía; yo tampoco me hubiera creido…
Pero las cosas se me están yendo de las manos, no me puedo
emocionar, no me puedo ni siquiera poner nerviosa por salir con él. Ese era
nuestro acuerdo, libertad buen rollo y diversión. Nada más. Y yo me estoy
equivocando…
Quizás debería cancelarlo me dije mientras me quitaba los
tacones y me desplomaba sobre la cama.
Cogí el teléfono, el reloj marcaba las 21:53. Demasiado
tarde, ya habría salido de casa y estaría de camino.
Sin frenos, pensé. Fuerza para hacer esto una noche más y
mañana se acabó. Se acabó hablar se acabó quedar. Me conozco y estoy a punto de
caer como una tonta. Tengo que cortar antes de que me empiece a gustar,
mientras sea solo esto, atracción.
Se oye un claxon, miro el reloj las 22:08. Me despido de mis
padres y bajo las escaleras lo más despacio que puedo y me permiten las ansias,
quiero hacerle esperar un poquito más. Salgo al portal y veo que tiene el coche
subido encima de la acera. Me mira desde dentro del coche, de arriba a abajo,
terminando en mis piernas. Me imagino que estará adivinando si llevo las medias
de la foto y de pronto me da demasiada vergüenza. Desde cuando yo mando ese
tipo de fotos? Vale que no es tan fuerte que era solo mi pierna y mi cadera
pero es el hecho de mandar una foto así a un tío que conozco de hace dos días…
Cada vez tengo más claro que esto tiene que acabar.
Él se estira sobre el asiento del copiloto para abrir desde
dentro la puerta.
—Te gusta hacerte de rogar niña…— dijo cogiendo mi bolso y
mi cazadora y poniéndola en el asiento de atrás — casi me multan por estar aquí
esperando.
-Y dale con niña… que no soy una niña— dije un poco molesta,
no se si más por el hecho de que me lo llamara o porque estaba decidida a
cortar con el rollito.
Él se percató de mi tono y como siempre supo como manejarme.
Me cogió la cara entre sus manos y entre mis labios dijo “ya lo se… es
cariñosamente” y me dejó un beso lento y acompasado. Yo apenas reaccioné no
moví las manos de su posición inicial y simplemente me limité a devolverle el
beso. Cuando terminó yo me quedé más cortada aún mientras él arrancaba el coche
y ponía la radio a tope.
Estaba sonando la canción del año “colgando en tus manos” de
Marta Sánchez y Carlos Baute. Dani tenía la mano en mi rodilla haciéndome cosquillitas,
posición que solo abandonaba para cambiar de marcha. En el semáforo empezó a
cantar la canción mirándome y haciendo el payaso
—Martínez que gusto musical… te sabes la letra enterita
—Es la canción que utilizo para ligarme a las niñas — dijo
para picarme
—¿Y funciona?— pregunto enfrentándome a él
—No sé, dímelo tú…
Me limité a sonreír y besarle tiernamente como había hecho
él antes. Se separó del beso cuando el semáforo se puso en verde y me dio un
besito en la nariz antes de volver al volante.
Después de diez minutos llegamos a un bloque de edificios y
aparcó en la puerta
—No se supone que me llevabas a cenar?
—Si y cenar vas a cenar— le miré con cara de que no estábamos
hablando de lo mismo…— te lo digo de
verdad boba, cociné yo.
—Vale entonces definitivamente si que no me apetece— dije riéndome
mientras bajaba del coche. Lo cerró y vino hacia a mi caminando con chulería.
—Pues tú te lo pierdes, ya te he demostrado que estas manos
hacen milagros y también culinarios…
—Anda pesadilla — dije pegándole un golpe en la cabeza — que
te lo tienes muy creído tú me parece a mí.
Pasamos al portal donde había una señora mayor esperando el
ascensor, la típica señora adinerada con un caniche y con cara de tener más
malas pulgas que el can. “Buenas tardes” dijimos los dos recibiendo un leve
movimiento de cabeza como respuesta. Cuando el ascensor se abrió ella pasó
primero y nosotros entramos después quedándonos frente a la puerta uno al lado
de otro. Dani con la mano contraria para disimular empezó a levantar mi vestido
por delante, yo me ponía nerviosa y me entraba la risa. Segundo piso, la señora
tose para que la dejemos salir y se va sin ni siquiera mirarnos a la cara.
—Estás loco, que es tu vecina
—Y que problema hay— dijo con cara de inocente — solo quería
comprobar que la foto no era falsa dijo acariciando el liguero de la media que
cubría mi pierna izquierda — y por lo que veo…
Siguió levantando el vestido poco a poco con una mano
mientras me miraba a los ojos con una sonrisa pícara. “TIIIIN”. Quinto piso y
mi mano para la suya que hubiera subido hasta la azotea…
—Pedroche , Pedroche, de veras crees que llegaremos a probar
el primer plato?— dijo mientras introducía las llaves en la cerradura y las
dejaba ahí para apoyarme en el marco de la puerta.
Comenzó a besarme apoyándose por completo aprisionándome contra
aquella jamba donde se encontraba el timbre que involuntariamente estábamos haciendo
sonar. Mis manos dejaron caer el bolso al suelo y se enredaron en el pelo de su
nuca, haciendo que el beso no cesara, no se atenuara si no que se intensificara
como el ruido del molesto timbre en nuestros oídos. De pronto la puerta se
abrió haciendo que Dani trastabillara y casi cayéramos los dos.
Al otro lado de la puerta estaba un chico joven, alto y
moreno. Bastante riquiño (made in gallego, a investigar)
—Que haces aquí? — preguntó Dani recogiendo mi bolso y haciéndome
pasar a la casa
—Se supone que íbamos a cenar juntos, ya te dijo mamá que
enviaba la cena por mi
—Es verdad, lo siento se me fue la pinza. Esta es Cristina—
dijo señalándome con la mano — y él es mi hermano pequeño y menos guapo Nacho
Yo le di dos besos acompañados de un “encantada” y me quedé
en el hall del piso mientras los dos hermanos se dirigían hacia la mesa que
estaba puesta en la cocina americana y completaban la mesa que hasta ahora era
para dos
Al final, y para mi desgracia, si que íbamos a probar el
primer plato.
Pues qué putada oye... Jajajajaja.
ResponderEliminarMe encanta, pero no tengo palabra alguna! Me has dejado tan Ö
Siguiente!
Que gran capitulo la madre de dioss!!
ResponderEliminarCristina echa un flan al principio, vamos que soy su madre y me dicen que va a ir tan mona a una "cena de amigas" y no hay quien se lo crea
Dani picandola como siempre, para que variar y eso es lo que me gusta de tu historia, sus piques, sus boberias,...
Luego la mujer del ascensor... no se han podido besar a gusto los chiquillos JAJAJAJA
Y luego cuando digo... van a fornicar llega Nacho... ¡LE MATO!
JAJAJAJAJA Siguiente bonita
Entiendo a Cris cuando siente esos miedos a enamorarse porque nunca a tenido una relacion asi, libre y en el fondo ella sabe que si sigue con esto se acabara enamorando, si no lo esta un poco ya pero estoy segura que su relacion con el tiempo se ira tranformando y que Dani no aguantara sin tener algo mas, los 2 lo querran.
ResponderEliminarEllos y sus piques, son algo caracteristico e imprescindible en su relacion.me encantan.
El momento ascensor ha sido sumamente k,jgcngffxkygfkjdg no tengo plabras, tienes una manera tan especial de narrar las cosas que cautivan.
Y alli estaba Nacho, ¿que oportuno no? jajajjajaja
Por cierto, lo de "riquiño" me ha enamorado jsgbcsmcsfgsdmgfmsdghfdsghf
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