jueves, 4 de octubre de 2012

Otra voz


Café y resaca. Un habitual en mis mañanas pero ya no tengo el mismo aguante… Cuando sonó el despertador para venir a trabajar lo que menos quería era levantarme de la cama, y ella menos.

Ayer faltó poco para que nos durmiéramos en el taxi. Ella estaba destrozada, al menos casi tanto como yo. Había sido un fin de semana muy intenso.

Me leo el guion de hoy junto al periódico y la segunda taza de café. La radio es un medio que me gusta, empecé en él y siempre me hará sentirme cómodo pero compaginarlo con “Tonterias…” es más duro de lo que pensaba que sería cuando firmé el contrato.

El primer café lo tomé al salir de la ducha. Ella lo había preparado al levantarse, con más vitalidad que yo he de reconocer, antes de ducharse. Habíamos llegado a casa pasadas las cinco y tres horas después mi despertador estaba interrumpiendo el contacto de su piel bajo mis sabanas.

Dejando a un lado el sexo, nos lo habíamos pasado bien estos dos días. No me hubiera podido imaginar que una niña de veintiún años como ella podía ser tan madura y responsable; menos si tenemos en cuenta que está metida en el mundillo de la televisión. Este campo está lleno de “aspirantes a…” que se quedan por el camino y que piensan que con un par de operaciones y dos tallas más de sujetador van a ser mejores.

La primera vez que la vi en el programa cuando “Tonterías…” aun era un simple proyecto sobre una mesa pensé que ella sería de ese tipo de tías. Si, muy mona, muy morena y muy alta pero “cortita” del resto. Fue Mateo quien me dijo que ella no era así, que estaba estudiando y compaginaba dos carreras con su trabajo como reportera (dato que ayer fingí no conocer), y que por lo que él sabía no era la típica enchufada.

Aun así seguía siendo una niña. Bastaba con verla en el programa para darse cuenta que era infantil, ingenua y muy tímida. Algo que sin duda hizo que perdiera cualquier tipo de interés que pudiera tener en ella por su físico. No volví a ver el programa, ni a ella, desde que empezamos a trabajar en el nuestro.


“Acabo de salir de casa, te dejé las llaves donde me dijiste.
Creo que recogí todo pero si encuentras algo avísame”

Era un whats up de ella que conteste con un simple “ok”, estaba demasiado dormido como para más.


              Me resultó indiferente encontrármela el viernes en aquella discoteca. Broncano había dicho que un pivón de la tele nos iba a presentar pero no recordaba su nombre, el muy iluso iba con intenciones de ligársela. Cuando vi el cartel a la entrada del recinto, por un lado me jodió por no poder ligarme al supuesto pivón pero por otro lado tenía curiosidad por ver si en la tele le hacían milagros a Cristina Pedroche y ni siquiera estaba buena.

Cuando me estaba preparando en el camerino la escuche en el pasillo hablando con gente. Me asomé y parecían fans porque se estaban sacando fotos. Ella les hablaba como si les conociera de toda la vida; quizás solo tiene un par de ellos y por eso los conoce.

Parecía tan guapa como en la tele, a lo mejor un poco más. Aunque bastante más delgada, demasiado para mi gusto. Llevaba un vestido negro como de cuero. Muy de putoncillo. A lo mejor Mateo se equivocaba y si era del tipo de tía que yo pensaba…

Cuando la ví encima del escenario ya no estaba tan nerviosa como estaba los primeros días en el programa; estaba incluso confiada, creida se podría decir. No suelo ser un cabrón pero me apetecía bajarle un poquito los humos. Seguro que se quedaba cortadísima. Eso era lo que yo esperaba pero el que se quedó cortado había sido yo. No esperaba para nada la forma en la que me contestó, no me la hacía así, se veía tan niña y tontita por la tele que supuse que era solo un cuerpo; definitivamente no, tenía carácter. Eso fue lo que hizo que me acercara a ella tras la actuación…


—Dani en 10 minutos salimos al aire. ¿Tienes todo preparado?— me dijo el regidor del programa
—Si, bueno me falta un poco
—A que esperas estás ido



             Y un poco si que lo estaba. Aun recuerdo esa conversación desde el primer saludo. No habíamos dicho nada del otro mundo pero yo que ya sabía el carácter que tenía me dediqué a picarla. Me gustaba ver sus reacciones. Creo que fue ese carácter lo que hizo que me volviera a poner muchísimo. En el fondo, y no tan en el fondo, estaba buena. Físicamente me había gustado al principio y ahora su carácter me llamaba.

Estaba petable, esa había sido mi conclusión de la noche. Pero en el fondo seguía siendo una niña, y si no era una promiscua como yo deseaba que fuera para conseguir lo que quería, sería una infantiloide de cuentos de hadas y príncipes azules. Vamos demasiado esfuerzo para llevármela a la cama y más si tenía que aguantar sus tonterías.


—Entra en la sala que empezamos
—¡Voy, voy, voy! Me hago otro café y entro
—Ya te lo llevo yo anda, que estás que no estás. Última vez que llegas de resaca — dijo el regidor— Y más sin haber invitado a una copa mamón
—Como para invitarte… Me dejo el suelo. Entro

El programa empezó con normalidad, en esta parte yo aún no intervenía. Se estaba resumiendo la actualidad de hoy y se había reservado unos 15 minutos para entrevistar al alcalde de no sé donde. Eso significaba que podía desconectar y dormir con los ojos abiertos un rato más.

              Cuando Cristina se chocó contra mi coche me enfurecí, en realidad no le había hecho nada, un rasguño pero me sacó de quicio. Al verla guardándose el carácter y jodida por no saber como volver a casa se me fue la mala hostia. Ofrecerme a llevarla era eso, un gesto de “buen samaritano” pero cuando emprendimos el viaje me di cuenta de que si ahora ya tenía que “aguantarla” a la fuerza, ¿por qué no intentar tirármela? El rollito había cambiado desde la primera conversación, había piques pero ya no estaba borde. No se, en el fondo me lo estaba pasando bien con ella.

Esa noche en el hostal esperaba concretar… Pero bueno como llevábamos haciendo toda la velada acabamos discutiendo. Yo había mantenido una mascara de indiferencia hacia ella, lo que menos quería era que se le subiera el ya engordado ego, pero me dejó en evidencia. En realidad en evidencia me dejé yo solito al dejarme llevar, pero cada vez me atraía más sexualmente. En el fondo me encantaba que se hiciera la dura, o la que no le interesaba, pero yo sabía que algo sí; no se si quería lo mismo que yo o simplemente le molaba picarme pero no le dejaba indiferente.

Aún a pesar de su carácter yo veía que en el fondo no era tan dura como intentaba aparentar, ni tan fría o borde. Me estaba empezando a caer bien y eso no me gustaba demasiado. Yo quería que pasara algo con ella: si me caía mal “después de” si te he visto no me acuerdo y si en cambio me caía bien y compartía la misma idea que yo, si buscaba lo mismo se podía mantener el buen rollo e incluso ser amigos. El problema era ¿buscaba ella lo mismo que yo? Pensaba conocer la respuesta pero no perdía nada por planteárselo y eso fue lo que pasó en el coche


—Y ahora llega la sección de nuestro colaborador Dani Martinez…

Cabeza de nuevo al mundo real, toca currar. Tras casi una hora hablando y disimulando mi empanamiento salí de la radio. Ahora tocaba ir al plató de “Tonterias…”, comer, programa y preparar el guion del día siguiente. Un trabajo que adoraba pero no a golpe de lunes y resacoso. Por suerte pasó el día sin pena ni gloria. Sin pensar.

Volví a casa y me tiré en el sofá a la espera de la pizza que había pedido desde el coche. Un canal, otro y otro más; no había nada que me convenciera. Al final acabé viendo uno de estos zappings en una cadena secundaria. Para mi sorpresa salía ella. Se me hacía raro verla ahora a través de la tele después de haber pasado todo el fin de semana a su lado. Era la imagen de su entrada el primer día en el plató de “Se lo que hicisteis…”.

Esa sonrisa al levantarse, esa misma es la que puso en muchas ocasiones estos dos días. Estaba nerviosa, insegura. Este fin de semana me había demostrado que no era la niña tonta y engreída que entra en la tele y se cree la dueña de todo. Me había gustado bastante haber pasado el rato con ella. Desde el momento del coche la cosa había cambiado radicalmente.

Seguía habiendo pique, creo que va a ser algo habitual en nosotros, pero estaba abriéndose, probando; no se, le había planteado dejar surgir las cosas que nos apetecía hacer y ella aceptó. Detrás de ese carácter que había demostrado el día anterior era tímida. No excesivamente, pero si se cohibía bastante para algunas cosas que ella misma quería hacer. Para mí era divertido, un juego, “incitarla” a hacer lo que ella sola nunca hubiera hecho.

La experiencia de la gasolinera fue muy ilustradora de lo bien que nos lo podíamos llegar a pasar juntos. Y efectivamente así había sido esa noche en mi casa. Con muy pocas tías había tenido esa conexión; tanto en la cama como fuera de ella. Ese papel de niña buena y tímida que escondía detrás de su carácter se había caído también al quitarle la ropa. Me sorprendía. Me gustaba.

En ningún momento se me planteó que esa noche se quedará ahí, en una noche más con una tía más. Aunque quizá hubiera sido lo más fácil…

Ayer por la noche había sido una prueba más de que podía pasar algo más que sexo de una noche. No estoy hablando de nada serio, obviamente. Pero sí podía ser algo más, no sé el que. Pero estaba muy cómodo a su lado, me lo pasaba bien y por otro lado me enternecía ver esa parte de niña pequeña que tan imposible le es de disimular, no quería hacerle daño, eso lo tenía muy claro. No era una más y si ella no podría llevar las cosas como yo, con libertad y sin compromisos tampoco iba a jugar con ella sólo para seguir acostándonos. No con ella…


           El timbre sonó. Cojo la pizza y pienso que a lo mejor es demasiada para mí solo. Recuerdo el whats a Cris por la mañana. ¿Fui demasiado seco? Espero que no…


“Que tal el día? Muy cansada? Acabo de pedir pizza te apetece? Un besito”


Dejo la pizza en la cocina y voy a ponerme un pantalón deportivo y una sudadera para estar más cómodo. No puedo evitar tirarme de bruces en la cama. Ha sido un día duro. Mi cara se esconde en el almohadón y sin pretenderlo identifico su olor en las sábanas. Miro el móvil y aun no hay respuesta. Despues de estar pensando el ella todo el día me doy cuenta de lo mucho que me va a joder esta noche dormir solo…

6 comentarios:

  1. Martínez pensativo... Martínez que no sabe lo que le esta pasando.. me gusta!
    Gracias por escribir el punto de vista de él, que es lo que siente y lo que no sabe que quiere, me gusta estar informada de todo y que no se deje nada en el tintero.
    Ciriticas? Creo que de momento no hay ninugna, me gusta como se sienten, como describes sus sentimientos, como imaginas su situación, como les imaginas a ellos...
    Y me gusta que describas a ese Dani pensativo, ya que se duda de que los chicos le den importancia a estas cosas, y me gusta que se sineta solo... simplemente me encanta y lo sabes y no solo por que te quiera, que te quiero

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  2. Uyyy maaaadre mía. Este se está enamorando MUCHO y aun no lo sabe.
    Como habla de ella, como lo ve todo y como analiza cada momento y cada gesto... Me encanta.
    Aún no está enamorado, lo se, lo se, pero la quiere. Son dos dias y ya la adora. No se si como pareja, pero la quiere.
    Quiero que cris le conteste al maldito whats y pasen la noche juntitos...
    Y que durmieran juntos la noche del domingo, que no hicieran nada dice mucho, esa relación que puede parecer solo sexo ni de coña lo es.
    Me encanta y lo adoro y te adoro a ti amdjwkfkwkkdkqkdkw.
    Siguiente pronto, te lo supliiiiico.

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  3. lksdjfsadjbsadjknsdkj, perfecto, simplemente perfecto!!! Ó sea, me encanta!!!! Dios!! Que Dani se está enamorando!!! Sí, sí!!! Ese final... uuuff, ese final *-*

    Me mata, en serio, me maaaaaaaaaaaata muchíiiiiiiiiiiiiiisimo!!!!!!! Que le joda dormir solo, sin ella, sin respirar su olor, sin tocarla, sin sentirla... aaapuuufff, de verdad, me encanta!!! *-*

    Quiero el siguiente, YA! Pero eso sí, cuando puedas!!!

    Nunca dejes de escribir eh!

    Un besazo!!!

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  5. Joder. Impresionante, primero que nada: bienvenido sea Dani. En los capítulos anteriores te dije que eran más sobre él, y hoy nos lo has presentado, ya sabemos lo que siente, lo que piensa, ya no vale interpretar su actitud con Cris, ya tenemos su carta de presentación y me encanta.
    Me gusta mucho que nos hayas permitido saber qué pensó Dani en cada uno de los momentos que ha vivido con Cris, que nos metas en su cabecita, en su forma de ser, en sus intenciones.
    Sin lugar a duda ya no valen adjetivos del tipo 'qué ñoño es Dani', no. Este capítulo no ha hecho más que demostrar lo especialmente real que parece esta historia.
    Me gusta mucho que lo que Dani pensaba no corresponda con lo que al menos yo creía que pensaba en algunas situaciones, me encanta que al igual que con Cris, veamos un progreso en sus intenciones.
    La sinceridad de sus pensamientos es otro de los puntos fuertes de este cap. Me encanta que no sea la típica cursilada de amor a primera vista, que si era una niñata o al menos lo parecía, pues lo era y punto, que las primeras impresiones engañan y que al final conectas con quién menos lo espera.
    Y se siente a gusto...si.
    Gran repaso de una gran historia vista con otros ojos. Definitivamente en las historias de dos hay que escuchar las dos partes, y aquí hay mucho que contar.
    Pues eso, que no sé qué más decir, que me has dejado con muchísimas más ganas de otro y otro y otro... Ya lo sabes.
    (Técnica y gramaticalmente hablando está muy bien. ¿Que te has comido alguna coma? Pues va a ser que si jajaja pero genial, muy muy genial).

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  6. Bueno, cap nuevo y cambio a Dani, bien eso nos explica muchas cosas.
    No le quiere hacer daño, pero quiere estar libre, no quiere dormir solo, pero no quiere mentirle por sexo… vamos lo que se dice estar hecho un lio.
    Ha pasado lo que yo decía aunque no se haya dado cuenta, el juego empieza a quemarle, aunque piense, que si ella no quiere lo mismo la dejara, esta noche se ha demostrado que no va ser tan fácil dejarla ya, el mismo dice que le jodera dormir solo, además el mismo dice que no es solo una chica para disfrutar una noche, lo que no ve es que dentro de poco no podrá pasar una noche sin ella.
    Uy madre me parece que me voy de madre, no me hagas caso que hoy estoy muy optimista y todo lo veo feliz y bonito, en fin que me encanta mucho como siempre y esperando el siguiente

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